Mamografías y otras pruebas

Mamografías y otras pruebas

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Realizarse las pruebas habituales de detección recomendadas antes de que aparezcan signos o síntomas es fundamental para detectar el cáncer de mama en una etapa temprana y tratable. Según su edad y los factores de riesgo, las pruebas de detección pueden incluir un examen clínico de mama a cargo del médico o un enfermero, mamografías u otras pruebas.

Tipos de pruebas de detección:

    • Examen clínico de mama: A menos que tenga antecedentes familiares de cáncer u otros factores que indiquen que tiene un alto riesgo, la American Cancer Society recomienda un examen clínico de mama cada tres años hasta los 40 años y, posteriormente, un examen clínico por año. El médico le examinará las mamas para detectar bultos u otros cambios; y es posible que palpe bultos que usted haya pasado por alto. También controlará si hay algún tipo de agrandamiento de los ganglios linfáticos debajo del brazo (axila).
    • Mamografía: La mamografía, que utiliza una serie de radiografías del tejido mamario, es actualmente la mejor técnica de obtención de imágenes para detectar tumores antes de que usted o el médico los puedan palpar. Es por ese motivo que la American Cancer Society desde hace mucho tiempo recomienda la mamografía de detección para todas las mujeres mayores de 40.
      • Las mamografías de detección se realizan a intervalos regulares —aproximadamente una vez al año— para controlar el tejido mamario y detectar cualquier cambio que se haya producido desde la última mamografía.
      • Las mamografías de diagnóstico se utilizan para evaluar un cambio en las mamas que usted o su médico hayan detectado. Durante una mamografía de diagnóstico, el radiólogo a cargo del examen puede obtener vistas adicionales para evaluar el área de interés con más detenimiento.

Limitaciones de la mamografía:

    • Un cierto porcentaje de neoplasias malignas de mama, a veces hasta bultos que se pueden palpar, no aparecen en las radiografías, o arrojan un resultado negativo falso. El índice es más elevado para las mujeres en la franja de los 40 a 50 años, porque las mujeres de esta edad y más jóvenes suelen tener mamas más densas, lo que dificulta distinguir el tejido anómalo del normal.
    • Las mamografías pueden indicar un problema cuando en realidad no existe ninguno, o arrojar un resultado positivo falso. Esto puede traducirse en biopsias innecesarias, miedo y angustia, y un aumento en el coste de la atención médica.
    • La pericia y la experiencia del radiólogo que interpreta la mamografía también tienen un efecto significativo en la precisión de los resultados de la prueba. A pesar de estas desventajas, la mayoría de los expertos coincide en que la mamografía es la prueba de detección más fiable para la mayoría de las mujeres.

Consejos para su próxima mamografía

    • Durante una mamografía, las mamas se comprimen entre dos placas de plástico mientras un técnico radiólogo saca radiografías. Es posible que la mamografía le resulte algo incómoda, si siente demasiadas molestias, dígaselo al técnico. Si tiene mamas sensibles, programe la mamografía para una fecha posterior al período menstrual. Evitar el consumo de cafeína durante los dos días anteriores a la prueba puede ayudar a reducir la sensibilidad de las mamas.
    • Además, en algunos centros de mamografía se ofrece una almohadilla de espuma suave desechable que se puede colocar sobre la superficie de las placas compresoras del mamógrafo para que la prueba resulte menos incómoda. La almohadilla no interfiere en la calidad de la imagen de la mamografía.
    • Si fuera posible, trate de programar la mamografía alrededor de la misma fecha del examen clínico anual todos los años. De ese modo, el radiólogo podrá observar específicamente cualquier cambio que pueda haber detectado su médico.
    • Si no tiene compañía de seguro médico, no deje de hacerse la mamografía. Muchos organismos de salud estatales y clínicas de planificación familiar ofrecen exámenes de detección gratis o a bajo coste.

Otras pruebas útiles

    • Diagnóstico asistido por ordenador. En la mamografía tradicional, un radiólogo analiza las radiografías. Por lo tanto, la pericia y la experiencia del radiólogo juegan un papel fundamental en la precisión de los resultados de la prueba. En el diagnóstico asistido por ordenador, éste escanea la mamografía después de que un radiólogo la haya revisado e identifica áreas altamente sospechosas en la mamografía, lo cual permite que el radiólogo se concentre en puntos específicos. El uso de la mamografía y el diagnóstico asistido por ordenador puede aumentar el índice de detección de cáncer.
    • Mamografía digital. En este procedimiento, un radiólogo utiliza tecnología informática para modificar el contraste y el brillo de las imágenes, a fin de facilitar la identificación de diferencias sutiles en el tejido. Las imágenes digitales se pueden transmitir por medios electrónicos, por lo que expertos situados en lugares remotos pueden leer las mamografías, si lo desean. Se ha determinado que la mamografía digital resulta de utilidad para la evaluación del tejido mamario denso.
    • Resonancia magnética (RM). Esta técnica utiliza un imán y ondas de radio para obtener imágenes del interior de la mama. Si bien no se utiliza para el control de rutina, la obtención de imágenes por resonancia magnética puede revelar tumores demasiado pequeños para ser detectados en los exámenes físicos o difíciles de ver en las mamografías convencionales. La resonancia magnética no reemplaza a las mamografías, sino que se realiza como un estudio adicional (complementario) de las mamas.
      • La resonancia magnética no se recomienda para el control de rutina de las mujeres con riesgo promedio porque tiene un alto índice de resultados positivos falsos. También es costosa, no tiene disposición inmediata y requiere la interpretación de un radiólogo experimentado. No obstante, la American Cancer Society actualmente recomienda una resonancia magnética de control anual para aquellas mujeres con un riesgo de cáncer de mama de por vida del 20% o superior, mujeres que recibieron radiación en el área torácica entre los 10 y los 30 años, y mujeres con antecedentes familiares concluyentes de cáncer de mama y ovario.
      • Las últimas recomendaciones proponen que las mujeres con cáncer de mama diagnosticado recientemente en una mama se realicen una resonancia magnética única. Ésta puede detectar tumores mamarios en la mama opuesta (contralateral) que no captan las mamografías. La exploración también puede detectar otras lesiones en la mama afectada. Sin embargo, todavía se desconoce si la detección precoz de tumores en esta situación mejora los resultados de los tratamientos —y disminuye el índice de mortalidad por cáncer de mama.
    • Ecografía de mama (ecografía). El médico puede utilizar esta técnica para evaluar una anomalía observada en una mamografía o encontrada durante un examen clínico. La ecografía utiliza ondas de sonido para producir imágenes de estructuras profundas del organismo. Como no utiliza rayos X, la ecografía es una herramienta de diagnóstico segura, que puede ayudar a determinar si un área de interés es un quiste o tejido sólido. Pero la ecografía de mama no se utiliza para la detección de rutina porque tiene un alto índice de resultados positivos falsos: encuentra problemas donde realmente no los hay.