Para familiares y amigos
Consejos para familiares y amigos de pacientes con cáncer de mama
Según la American Cancer Society, tres de cada cuatro familias estadounidenses están
afectadas por el cáncer. Manejar los temores, afrontar los roles familiares que
cambian, satisfacer las necesidades propias y no estar seguro de cómo ayudar son
todas preocupaciones normales y valiosas.
Si usted es como la mayoría de las personas, posiblemente se encuentre pensando
“si al menos supiera qué decir, podría mejorar las cosas”. Pero no existen palabras
mágicas para ayudar a que alguien se cure, y eso suele causar una sensación de impotencia,
al no saber cómo manejar los propios sentimientos y, al mismo tiempo, transmitir
tranquilidad y proporcionar apoyo. Éste es el momento de recordar que ayudar a su
familiar no tiene nada que ver con ser perfecto. Tiene que ver con estar “ahí”.
Aunque cada familia y cada situación son diferentes, recibir el asesoramiento de
los que pasaron por la misma situación puede ser útil para que el propio camino
sea más fácil.
Cuando diagnostican cáncer de mama a un ser querido
Escuche. Su amiga o su ser querido se enfrenta a muchas emociones que le
resultarán nuevas y desconocidas, pero usted no tiene que responder a todo lo que
esta persona dice. No tiene que tener respuestas ni hacer sugerencias sobre el tratamiento.
Simplemente siéntese con tranquilidad y deje que exprese todo lo que quiera contarle.
No hay ninguna necesidad de relatar historias de otras mujeres que conoce que han
tenido cáncer de mama. La actitud más amable que puede tener es saber escuchar.
Entienda que “los sentimientos son inobjetables” ¿Está enojada? ¿Tiene miedo?
¿Se siente perdida? Simplemente deje que sus sentimientos fluyan y tenga en mente
que cada mujer reacciona a su manera cuando se le diagnostica cáncer de mama. Por
más que a usted lo muevan buenas intenciones, no le diga cosas como “no te preocupes
más” o “no ganas nada enfadándote”. Darle lugar para que ella exprese sus verdaderos
sentimientos es una de las mejores cosas que puede ofrecerle.
Exprese todo su afecto Demostrar a alguien el cariño que usted siente o manifestárselo
con palabras es el alimento que el alma necesita, especialmente en momentos tan
difíciles. Todo lo que se necesita es simplemente un abrazo o un gesto que transmita
“estoy aquí”.
Después de la cirugía
Envíe tarjetas Todos sabemos lo bien que nos hace abrir el buzón y encontrar
palabras amables de un amigo o familiar. Muchas mujeres colocan las tarjetas en
su tocador para tener presente esa demostración de cariño.
Ofrezca una comida casera ¿Qué detalle podría ser mejor que agasajar a alguien
que se recupera de una cirugía con una cena hecha en casa? Las pizzas congeladas
no tienen comparación con una comida hecha con amor.
No pierda el contacto. Llame con la frecuencia que le parezca oportuna, pero
evite ser entrometido. Si se encuentra en la zona, pregúntele si le apetece una
visita antes de realizarla.
Ofrézcase para buscar apoyo. ¿Hay grupos de apoyo en la comunidad? Pregúntele
si le parece bien que busque algunas opciones. Incluso hasta puede ofrecerse para
acompañarla a la primera reunión.
Recurra a los demás para estar fuerte. Sin duda tendrá que lidiar con sus
propios sentimientos cuando una amiga se enfrente al cáncer de mama. Pero no la
busque a ella para recibir apoyo emocional. Si ella percibe su preocupación o ansiedad,
sólo logrará que las cosas empeoren.
Durante los tratamientos, como radioterapia o quimioterapia
No sugiera un tratamiento diferente del que ella eligió. Su amiga y su médico
determinarán qué es lo mejor. Aunque es posible que ella tenga dudas sobre el tratamiento,
necesita conversar sobre lo que piensa con su médico, no con amigos y familiares.
Mantenga el apoyo emocional. Someterse al tratamiento es una experiencia
difícil para muchas mujeres. Lamentablemente, los familiares y amigos a menudo no
se dan cuenta de que sus seres queridos necesitan tanto apoyo ahora como después
del diagnóstico inicial o la cirugía. Nada podría ser más cierto.
Colabore con las cosas prácticas de la “vida cotidiana”. En lugar de hacer
preguntas generales como “¿en qué te puedo ayudar?”, podría hacer sugerencias sobre
formas específicas de simplificarle su día. ¿Puedo venir y ocuparme de lavar la
ropa? ¿Hay que llevar a los niños a la escuela y traerlos? ¿Puedo cuidar a los niños
algún día esta semana? ¿Necesitas algo del supermercado? Ser específico le ayudará
a sentir que no es tanto una molestia como a ella le parece sino más bien la mujer
que siempre fue.
De la recuperación en adelante
Esté atento. Sea paciente. Aunque las batallas evidentes hayan finalizado,
su amiga o familiar probablemente aún esté “luchando contra el cáncer de mama”.
No es necesario que haga preguntas específicas, como “¿te van a hacer algún otro
tratamiento?”. Simplemente pregúntele cómo le está yendo y, como dijimos antes,
ESCUCHE.
Si tiene preguntas sobre el cáncer de mama o la reconstrucción mamaria para las cuales
no encuentra respuesta en este sitio,
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